FRANCISCO ALONSO-FERNANDEZ.- Psicología del terrorismo. La personalidad del terrorista y la patología de sus víctimas. (2.ª. edición).- Un volumen en 8.ª, de XVI +387 páginas.- Barcelona, Masson-Salvat, 1994. A menudo muchos psicólogos y psiquiatras son calificados de manera eufemística como meros "proveedores de teorías". Nos parece que el sentido de este comentario se apoya en la idea bastante difundida de que las preocupaciones de estos científicos suelen divergir de asuntos cotidianos y relevantes socialmente. Este libro es una prueba fehaciente que dicha percepción es inexacta. Alonso-Fernández es un psiquiatra español, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, con una reconocida trayectoria internacional, y cuyos intereses comprenden la depresión, la psicología médica y social. Su motivación por el estudio del terrorismo nació como respuesta al avance mundial de este fenómeno, especialmente en su país, y a la falta de preparación que acusaban los psiquiatras para abordar un problema que afecta el bienestar psicológico de quienes lo padecen. Este esfuerzo encontró rápido eco en la Asociación Psiquiátrica Mundial, que instituyó la Sección "Conflict management and conflict resolution" en 1990, y a la que el autor está adscrito como miembro fundador. Él presente volumen está dividido en nueve capítulos organizados de tal modo que el lector comienza empapándose del desarrollo del concepto de terrorismo y las clases de terrorismo conocidas, pasando por los regímenes políticos que propician sociedades violentas, hasta los métodos antiterroristas más importantes. Un acierto del libro es proponer una definición operativa del terrorismo. Si bien los estudiosos todavía no han llegado a un consenso acerca de este asunto, diferencian, al terrorismo de otras actividades delictivas sobre la base de tres condiciones esenciales: "la de ser una criminalidad organizada; la de perseguir un fin religioso, nacionalista, militar, político o económico, y la de operar con la complicidad del temor o el terror para el logro de sus fines" (p. 4). El autor define la agresividad como un concepto que integra dos significados; uno de ellos positivo, entendido como una "función vital y comunicante" (p. 43), mientras que el otro alude a la elicitación de conductas orientadas a dañar a las personas, indicándose que su variante más perversa sería la violencia. Se presenta además las variadas perspectivas que buscan explicar la naturaleza de la agresividad en el ser humano tales como la biológica, psicológica y psicopatológica, al igual que los factores socioculturales que propician conductas violentas. destacando entre ellos, el papel negativo que cumplen los medios de comunicación. Es una labor complicada precisar cuándo surgieron los primeros movimientos terroristas, ya que en la antigüedad, muchas Guerras se caracterizaban por el empleo de métodos cruentos y, en ciertos casos, sus móviles combinaban propósitos religiosos y políticos. Actualmente, la mayor parte de investigadores acepta la distinción de terrorismo insurgente y terrorismo institucionalizado. El primero es descrito como un movimiento nacionalista o revolucionario que persigue la descomposición del estado por medio de la ejecución de actos bárbaros e irracionales. Ahora bien, es interesante resaltar que muchos países están sufriendo un nuevo fenómeno terrorista, si es que repararnos en que antes los grupos insurgentes luchaban contra gobiernos autocráticos; sin embargo, la tendencia actual es la búsqueda M resquebrajamiento de estados democráticos. De otro lado, las actividades de este "neoterrorismo" se han vuelto más brutales por cuanto ya no se establecen ciertos límites como el respeto a la vida de los niños y ancianos. Además es importante acotar que con la emergencia de sofisticados instrumentos bélicos, el agresor se aleja mucho más física y psicológicamente de sus víctimas, lo cual, por ejemplo, le permite hacer estallar una bomba en un lugar de gran concentración de gente, sin mayores remordimientos. El terrorismo institucionalizado, por su parte, es un movimiento del cual no se habla mucho. El Estado, como se sabe, puede ejercer la violencia cuando es necesario como en los casos que debe enfrentar a fuerzas amenazadoras del orden y la paz de un país, pero en regímenes abiertamente dictatoriales y democracias endebles, dice el autor, "El Estado se convierte en un agente terrorista cuando trata de utilizar la violencia inmoderada para ejercer una dominación tiránica sobre el pueblo y, a la vez, excluir, eliminar o suprimir a sus adversarios quizá con el objetivo final de consolidarse o mantenerse en una forma totalitaria" (p. 196). Especial atención merece el capítulo dedicado a las víctimas del terrorismo. Allí se mencionan dos grandes grupos: las víctima-víctima, que vienen a ser los individuos que han sufrido directamente el impacto terrorista, y los sufridores del terrorismo, que son aquellos que de forma indirecta se han visto obligados por este problema. Apoyado en los hallazgos del psiquiatra norteamericano Symmonds, el autor presenta los cuatro estados psicológicos por los que atraviesa un secuestrado y que varían en intensidad y duración según cada persona. Así tenemos la negación del problema, en la que el sujeto no llega a asumir cabalmente su situación; luego con la aceptación de su realidad, la víctima es inundada por sentimientos de temor y desesperanza. En la tercera fase, aparece una depresión. traumática "en forma de apatía y resignación, irritabilidad, insomnio, pesadillas, tendencia a la autoacusación y elaboración de las incidencias traumáticas mediante producciones de la fantasía" (pp. 296-297). Por último, la víctima mantiene una actitud vigilante, atenta a cualquier consecuencia negativa contra su integridad. Se pasa revista, finalmente, a las orientaciones antiterroristas más conocidas que "se relacionan con los servicios de policía, los medios de información, la política gubernamental, la orientación pedagógica y la colaboración ciudadana" (p. 337). Es conveniente subrayar que cualesquiera sean las medidas que se apliquen, no se pierda de vista que erradicar completamente la violencia es imposible, en todo caso, la opción más plausible sería promover alternativas viables que generen una con vivencia cada vez más solidaria y comunicativa entre los ciudadanos de un país. Con este libro, Alonso-Fernández no sólo ha logrado una enjundiosa aproximación al tema del terrorismo, sino que también ha propuesto un ámbito de discusión interdisciplinario, al que seguramente responderán psicólogos y psiquiatras con valiosas contribuciones.
David SIRLOPU RAMON LEON: El país de los extraños. Una encuesta sobre actitudes raciales en universitarios de Lima Metropolitana- Un volumen en 8.ª, de 206 páginas, La Parola, Lima, 1998. El racismo en un fenómeno que con escalofriante persistencia captura cada cierto tiempo la atención mundial, ya sea a través de sucesos de gran magnitud o brotes locales de violencia, mostrando con descarnado realismo las facetas más sombrías, irreflexivas e injustas del ser humano. A través de la historia, la discriminación racial ha sido un medio para legitimar la desigualdad entre los hombres. Los calificativos de "raza superior o limpieza étnica" siguen funcionando como estandartes de superioridad utilizados por las clases dominantes para cometer actos ignominiosos contra las minorías étnicas. Allí están como terribles ejemplos, la miríada de muertos causados por esta razón en naciones tan disímiles como Estados Unidos de Norteamérica, Alemania o Sudáfrica, por citar algunos casos. Pero, ¿podemos afirmar que la sociedad peruana es racista? La respuesta debería ser negativa, considerando que somos un pueblo mestizo. en el que la conocida frase "Todos tenemos de inga y mandinga" nos salta de inmediato a la memoria como queriendo cerrar el paso a cualquier opinión conducente a pensar lo contrario. Sin embargo, como afirma León de manera lacerante en el prólogo: "El racismo está con nosotros desde que existe la idea misma del Perú. Se trata, como decimos, de un viejo conocido que sin embargo rejuvenece con cada nueva generación, asumiendo rasgos y ropajes diferentes, según las ocasiones y las personas que lo practican o son víctimas de él" (p. 14). En tal sentido, El país de los extraños es un libro que aborda un tema espinoso porque nos demuestra que en el Perú coexisten dos discursos paralelos: uno, el oficial, que refrenda el que todos tenemos iguales derechos y deberes y otro, de carácter subterráneo, aunque de dominio general que marca a fuego desde temprano la percepción de las personas acerca de su prójimo, llevándolos a reconocer que, al margen de lo que dice la ley, se convive a diario con ciudadanos de distinto valor. En la primera parte del libro, León intenta demostrar que el racismo no es un problema superado como muchos pretenden creer. Sin ir muy atrás en el tiempo, nos recuerda la confrontación electoral de 1990 entre Fujimori y Vargas Llosa, en la cual, muchos entendidos coincidieron en aceptar que uno de los factores que influyeron en la derrota del laureado escritor fue la singular adhesión que establecieron los distritos limeños para con cada uno de los candidatos; así los barrios ubicados en los conos de la ciudad, formados mayoritariamente por inmigrantes de provincias y obreros, apoyaron decididamente a Fujimori, mientras que los distritos con gente de clase media hacia arriba, hicieron lo propio con Vargas Llosa, como puede observarse en la Tabla de la página 55. En una extensa y pormenorizada revisión de fuentes históricas, sociológicas y literarias escritas por figuras señeras del pensamiento nacional, el autor encuentra testimonios de la evolución del racismo en nuestro país. no sin antes, llamar la atención sobre la casi total ausencia de contribuciones por parte de los psicólogos sobre este tema. Si bien no puede asegurarse en qué momento de la historia se instauró la discriminación racial en el Perú. fue en la Colonia donde esto se hizo más patente, siendo las víctimas de turno los indígenas, tratados por los españoles con lo seres carentes de toda consideración. Con el advenimiento de la República, la situación no representó una superación del modelo virtual en que estaba dividido el país, vale decir. arriba los señores y abajo los siervos, aunque posteriormente muchos pensadores comenzaron a preocuparse por la problemática del indígena. Una característica del racismo en nuestro país es que ¡lo sólo es étnica sino que abarca el nivel socioeconómico; en tal sentido, el dinero es un importante agente de ascenso social que permite "maquillar" las características raciales de la persona y colocarlas en un plano igualitario con los miembros de clases dominantes, identificados con los patrones físicos y de comportamiento occidentales. Se detalla en la segunda parte las características de la muestra con la que se trabajó: 789 estudiantes universitarios de ambos sexos. Asimismo, se presentan las tres secciones de la encuesta que abarcan los siguientes tópicos: Valoración del racismo en el Perú, Autoatribución de porcentajes raciales, Conciencia del racismo en el Perú, Discriminación, Percepción de la influencia colonia], Valoración del color de la piel propia y percepción de actitudes racistas, Reacciones emocionales en el trato con personas de otros grupos étnicos, Atribución de cualidades, y Estereotipos de los habitantes de la Costa, la Sierra y la Selva. Encontramos en la tercera parte del libro los resultados y su discusión. Con prudencia, el autor advierte que los datos obtenidos deben ser interpretados con cuidado, ya que una muestra de estudiantes ofrece sólo un atisbo de lo que piensa una parcela de la sociedad limeña, y además porque se da por supuesto que la universidad alienta el debate crítico y el respeto por las diferencias, transmitiendo estas enseñanzas a sus alumnos. Considerando la variedad de resultados, sólo vamos a referimos a algunas tendencias gruesas del estudio. Ante la pregunta acerca de si perciben racismo en el Perú, la gran mayoría de entrevistados contestó afirmativamente, siendo esta respuesta más frecuente entre las mujeres; asimismo, ellas perciben una mayor discriminación y actos despreciativos contra otros en el país. En general, el componente de raza blanca es mejor valorado, apreciándose que un buen número de entrevistados consideran tener "algo de blanco", lo cual contrasta con la afirmación que brinda la mayoría de no tener nada de "andino" o "negro". Además, un dato preocupante es que un porcentaje significativo de la muestra (19% de varones; 27% de mujeres) declaró que en el fondo cree que es racista. En vista de que las mujeres parecen ser más susceptibles en advertir manifestaciones racistas en nuestra sociedad, León ensaya una hipótesis atendible. Este fenómeno. como cualquier otra construcción social, es primero aprendido en la familia. En ese ámbito se nos inculca el respeto por ciertas normas y valores, pero también, de manera implícita o explícita, se nos alecciona una serie de enseñanzas que debemos tener en cuenta cuando escogemos a nuestras amistades. Este proceso de socialización parece ser transmitido de modo más intenso a la mujer, lo cual no quiere decir que ella sea más discriminadora que el hombre, sino que desde temprana edad toma clara conciencia de quien es racial y socialmente. Cierran el volumen una sección de Notas en la que el autor aporta valiosos elementos complementarios a su exposición principal, la bibliografía, así como la encuesta empleada para el estudio. El lenguaje del autor es elegante y sencillo; su apoyo en tablas y figuras posibilitan una rápida y comprensible lectura, incluso para los no iniciados en estadística. Esta nueva entrega de Ramón León, colaborador asiduo de esta Revista, no hace sino confirmar su alta calidad como investigador. Este libro, sin duda, tiene los suficientes méritos para ser distinguido, desde ya, como un aporte capital en la literatura psicológica peruana. David SIRLOPU G. NISSEN (Editor): Hysterie und Konversion, Pravention and Therapie (Histeria y Conversión. Prevención y Terapéutica). Un volumen de 187 páginas, Ed. Huber, Berlín Goettingen. 1997. Precio: 49.80 marcos. El título sugiere el estudio de la famosa enfermedad, pero desde la introducción se advierte que la afección clásica no existe. ¿Por qué entonces se escribe tanto sobre el terna? Porque según los autores, la Histeria no puede separarse de las reacciones de conversión y disociación, y ataques de pánico. Igualmente tiene relación con los desórdenes de la Personalidad. Los capítulos siguientes plantean la relación nosográfica con el Narcisismo, Borderline, Disfunciones y Desviaciones sexuales incluyendo paidofilia. Es un libro interesante, polémico y de utilidad clínica. Roberto LLANOS S. DE SCILL, S. LEVOVICI & H. KAECHELE (Editores): "Pschychoanalyse und Psychotherapie. Herausforderungen und Loesungen für die Zukunft" (Psicoanálisis y Psicoterapia, Resultados y Soluciones para el Futuro), E. Thieme, Stuttgart. 1997. El presente libro tiene artículos en inglés, francés y alernán, y es el producto del trabajo perseverante de la Organización Mundial para la Salud Mental en Nueva York, París y Zürich. Tiene la participación de 15 autores desde diferentes puntos de vista, pero todos en relación con el problema del futuro del Psicoanálisis y de la Psicoterapia. Se encuentra de todo: pesimismo y resignación por una parte y optimismo, éxito de otra parte. Mientras por un lado Wallerstein afirma que el Psicoanálisis es una teoría científica, Stoller (USA) no está totalmente convencido de aquello. Wallerstein también afirma que el Psicoanálisis es la "creciente industria del siglo" en Sudamérica, y que ya no tanto en EE.UU. donde existe una explosión de la Psiquiatría Biológica. Por otra parte afirma que el gran error de la Europa de los 40 fue separar a la Psiquiatría de la Neurología. Este error se encuentra en la formación de la especialidad, dejando la Psicoterapia para un año complementario de formación. Frank (EE. UU.) está convencido que la mejoría del paciente en tratamiento psicoterapéutico es totalmente dependiente de la personalidad del terapeuta y de la del paciente. Es conocido además que el éxito está en relación con la entidad nosológica a tratar, por ej. lo cognitivo conductual es sumamente preciso. El libro en su totalidad es crítico. fascinante y brinda alto aprendizaje. Roberto LLANOS TIMOTHY WALSH: Child Psychopharmacology,. Un volumen de 180 páginas. American Psychiatric Press, Inc., Washington DC, 1998., Bajo un nuevo formato, se presentan seis monografías de revisión y actualización sobre psicofarmacología en niños. Estos trabajos han sido realizados por expertos en la materia y forman parte de las Revisiones Anuales de Psiquiatría (annual Review of Psychiatry). El objetivo es proporcionar información actualizada y práctica del estado presente del conocimiento sobre psicofarmacología en niños y adolescentes. En el primer capítulo, Castellanos se ocupa de los Trastornos de Tics (TT) y del Trastorno Obsesivo- Compulsivo (TOC). Señala que una de las más recientes líneas de investigación biológica es la referida al sistema inmune; Swedo et al., han descrito un nuevo síndrome: Pediatric autoinmune nueropsychiatric disorders associated with streptococal infections (PANDAS); se caracteriza por el inicio prepuberal de TOC y/o TT y por el curso episódico. Los síntomas se asocian en el tiempo con infecciones o reinfecciones estreptocócicas y cursa con síntomas neurológicos como tics, hiperactividad motora y movimientos corciformes. Se cree que el PANDAS representaría una forma frustra de Corca de Sydenham y se le ha asociado a un marcador de fiebre reumática: antígeno de 1infocito B D8/17. Sobre terapéutica de TT, señala los diferentes fármacos que pueden emplearse según la severidad del TT y la presencia o no de comorbilidad con Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). El tratamiento va desde no dar medicación si el TT es leve, no causa limitación en el funcionamiento del niño y de su entorno. y cuando no hay comorbilidad; hasta el uso de combinación de fármacos. En los casos leves o moderados y sin comorbilidad sugiere los a 2-agonistas como la clonidina (dosis inicial 0.025 a O.05 mg/noche, dosis máxima de 3-5 ug/kg/día; respuesta favorable en el 25% de los casos; efecto secundario principal: sedación). Para los casos leves o moderados con comorbilidad sugiere antidepresivos triciclos (ADT) y estimulantes como el metilfenidato (MFD). Para los casos severos con o sin comorbilidad. sugiere neurolépticos o combinaciones de medicamentos. Los ADT pueden ser útiles cuando hay comorbilidad con TDAH y síntomas conductuales; se debe monitorizar la función cardiaca. Si predominan síntomas de inatención, sugiere usar MFD a dosis menores de l5mg/día, para evitar exacerbaciones de los tics; concluye que el MFD es útil en TDAH y Trastorno de Tourette a dosis bajas. Los neurolépticos son los fármacos de elección en TT severos. El haloperidol ha demostrado ser eficaz en aproximadamente 80% de los casos, con una dosis inicial de 0.25 mg/día y con incrementos de 0.25 a 0.5 mg/día cada 4 a 7 días. Uno de los efectos secundarios más temibles es la diskinesia tardía, aunque en niños no se han descrito casos irreversibles. Sobre pirnozide releva que puede prolongar el intervalo QT y no debe ser administrado con antibióticos macrólidos como la claritromicina y e0ritromicina (por inhibición de citocromo P450A3); fluoxetina, fluvoxamina. nefazodone, ketoconazol. otros agentes antifúngicos. cimetidina y naringenina, una sustancia contenida en la toronja. El tratamiento del TOC se establece de acuerdo a la edad del paciente y a la severidad del cuadro determinada con la Escala Yale-Brown ideada por Goodman et al. (puntajes: 10-17, leve; 18 a 29. Moderado; mayor de 30. severo). Los pacientes prepúberes deben iniciar con psicoterapia cognitivo-conductual ( yC-C). independientemente de la severidad del TOC; si no remite, adicionar un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS), o clomipramina. En los pacientes postpuberales, si el TOC es leve. iniciar con yC-C; en los casos moderados a severos, la asociación de fármacos y yC-C es lo más razonable. Los ISRS han demostrado ser efectivos; si no hay respuesta, se puede intentar otro ISRS o clomipramina o asociar fármacos; dentro de los efectos secundarios destaca desinhibición, agitación, akatisia y disminución del tránsito gastrointestinal que puede producir diarreas o disconfort. En el segundo capítulo. Greenhill revisa el TDAH. Señala que desde 1939 se emplean estimulantes del SNC en el tratamiento del TDAH con 50 a 70% de efectividad clínica. Los más empleados son el MFD (dosis 0.3 a 0.6mg/kg/día-, o iniciar con 10 mg-día e ir aumentando gradualmente, hasta conseguir efecto deseado; dosis máx. 60mg/día). la pemolina (PEM) y la dextroanfetamina. Reducen rápidamente la impulsividad, inatención e hiperactividad. Cuando hay comorbilidad con trastornos de ansiedad, y T. de Tourette, los estimulantes no son efectivos. Si hay comorbilidad con trastorno bipolar lo aconsejable es iniciar con el estabilizador del ánimo y posteriormente adicionar el estimulante. Los efectos adversos de los estimulantes son: insomnio, disminución del apetito, dolor abdominal. cefalea y vértigos. Otros efectos informados son tumores hepáticos en roedores que recibieron altas dosis de MFD; hepatitis fulminante en niños tratados con PEM (4/10,000 niños tratados); y aparición de tics motores o vocales en el 1 % de los niños que reciben MFD a dosis altas. Como fármacos alternativos postulan los ADT, clonidina, buspirona, y otros antidepresivos como venlafaxina. El tercer trabajo está dedicado a los trastornos psicóticos en niños y adolescentes. Kumra señala que el tratamiento precoz con antipsicóticos disminuye la morbilidad asociada con el trastorno y previene el deterioro. Releva que el tratamiento incluye medicación e intervención psicosocial, y comienza por establecer una alianza terapéutica con el paciente y su familia; brindar educación sobre la esquizofrenia y su tratamiento, y dar apoyo para entender y adaptarse a la enfermedad. Advierte que todos los antipsicóticos son útiles en el tratamiento de la fase aguda y de mantenimiento, que aún no existe tratamiento curativo, y que el efecto benéfico puede tomar varias semanas. Antes de usar un antipsicótico, deben realizarse evaluaciones físicas, neurológicas (incluye búsqueda de tics, estereotipias. movimientos extrapiramidales y diskinesia tardía). de laboratorio y cognoscitiva. La selección del antipsicótico depende de la historia personal y familiar de respuesta y de la tolerancia de los pacientes. Las principales limitaciones de los antipsicóticos típicos son: inadecuada respuesta al tratamiento, falta de eficacia en síntomas negativos, galactorrea, ginecomastia, ganancia de peso, sedación y efectos neurológicos secundarios. Si no hay buena respuesta se debe aumentar la dosis hasta encontrar la óptima o asociar fármacos. Los criterios sobre reducción de las dosis y duración de tratamiento farmacológico en adultos son válidos para los niños y adolescentes. Señala que los antipsicóticos atípicos olanzapina y risperidona son fármacos de primera línea en la población pediátrica. Releva dos estudios clínicos con risperidona con buenos resultados; pero advierte sobre el hallazgo de hepatopatía crónica en dos adolescentes. La olanzapina ha demostrado efectividad clínica en estudios comparativos y controlados; los efectos secundarios más frecuentes son: aumento de apetito, estreñimiento, náuseas y vómitos, cefalea. somnolencia, insomnio, dificultad en la concentración, taquicardia y elevación transitoria de enzimas hepáticas. La clozapina es el fármaco indicado cuando los ensayos farmacológicos han fallado; se emplea con buenos resultados en adolescentes: actualmente existen varios estudios de antipsicóticos atípicos en niños y adolescentes en curso. Kutcher revisa las enfermedades afectivas (EA) en niños y adolescentes. Destaca que el inicio de la EA durante la infancia y adolescencia se asocia con altos porcentajes de EA en los familiares; alta comorbilidad con trastornos de ansiedad, trastorno de conducta y TDAH; curso crónico con múltiples recaídas; mayor deterioro en el funcionamiento; y alto riesgo de suicidio y consumo de sustancias. En estudios experimentales se ha demostrado que la EA de inicio temprano se diferencia de la de inicio tardío en las respuestas adaptativas mediadas por el sistema serotoninérgico, de modo que, el inicio temprano se asociaría a mayor compromiso de la capacidad adaptativa de alguno de los sistemas neuronales. En base a lo anterior, el autor postula que el inicio temprano estaría más relacionado a mecanismos noradrenérgicos; por tanto la respuesta a fármacos antidepresivos noradrenérgicos sería diferente. En la mayoría de ensayos farmacológicos con ADT en niños y adolescentes con depresión mayor (DM), no se ha demostrado superioridad sobre placebo. Explicaciones probables a lo anterior son: estudios insuficientes, tamaño muestral muy pequeño, poblaciones heterogéneas, altas tasas de comorbilidad. diferencias en el desarrollo del SNC, factores hormonales y farmacocinéticos peculiares de la niñez y adolescencia. Se puede usar ADT luego de una evaluación completa, informe y consentimiento por escrito de los padres, y valoración M beneficio sobre los riesgos. Los ISRS han demostrado ser efectivos y son mejor tolerados. Los síntomas gastrointestinales son los efectos secundarios más frecuentes; se ha informado además: cefalea, síntomas extrapiramidales, conducta de autoinjuria, posibles fallas en la memoria y alteraciones en la arquitectura del sueño. Actualmente son considerados como una alternativa de tratamiento para niños y adolescentes con DM; se debe tener en cuenta que la respuesta puede tardar de 8 a 12 semanas. Luego de alcanzar la estabilidad clínica, debe pasar 6 meses antes de comenzar a disminuir la dosis. Si no hay respuesta adecuada con algún ISRS, se debe probar otro ISRS. No existen trabajos sobre asociación de fármacos con ISRS; sí los hay con ADT. Otra alternativa de tratamiento es la electroconvulsivoterapia. En el tratamiento de trastorno bipolar (TB) en niños y adolescentes se prefiere el valproato de sodio y el litio. Pine y Grun revisan los trastornos de ansiedad (TA). Señalan que el trastorno de ansiedad por separación es el más frecuente en niños y adolescentes. Los estudios familiares y genéticos han demos-trado mayor prevalencia de trastornos de ansiedad en los familiares de pacientes con TA de inicio temprano; y relación entre trastorno de pánico y DM. Se está inves-tigando la relación entre TA y la talla (menor en niños y adolescentes con TA); y TA y anomalías de la fisiología res-piratoria (control respiratorio central, ma-yor susceptibilidad al C02). Los ISRS son los fármacos de primera línea para diversos TA (sobre los ADT, IMAOs, y benzo-diazepinas); usarlos implica un conoci-miento preciso de las interacciones medicamentosas. La dosis de inicio debe ser mínima; aumentar gradualmente. El efecto ansiolítico se alcanza luego de la primera semana: el aumento gradual de la dosis demora en el efecto deseado; los estudios indican que las dosis terapéuticas para los TA son semejantes a las dosis antide-presivas. En el últirno capítulo, Mayer y Walsh. revisan los trastornos de la conducta alimentaria. Presentan una serie de estudios farmacológicos con neurolépticos, antidepresivos, ciproheptadina, litio, cisaprida y zinc en anorexia nerviosa (AN). Concluyen que no existe un agente farmacológico específico para tratar la AN; los ISRS parecen ser los mejores y los más seguros pero faltan estudios que lo comprueben; en casos de refractariedad, se puede asociar antipsicóticos; y la olanzapina es un fármaco que podría ser útil. En bulimia nerviosa (BN) se ha empleado con éxito los ISRS. La fluoxetina ha sido la más estudiada; 60 mg/día parece ser la dosis óptima y los efectos adversos son bien tolerados. En ambas patologías se incluye psicoterapia. Es un texto trabajado con esmero; las revisiones son concienzudas y actualizadas. Citan trabajos realizados con rigor metodológico y constituye además una fuente bibliográfica importante. Por otro lado, la forma de presentación es precisa. sencilla y práctica (algunos autores presentan una guía para el uso racional de los fármacos). Creemos que el uso de psicofármacos en niños y adolescentes es un tema que debe ser revisado en extenso; este volumen brinda información sobre las últimas líneas de investigación en etiopatogenia y terapéutica, en seis trastornos que se presentan en este grupo etáreo. Pensamos que es un buen punto de partida para la actualización y el debate. Cecilia ADRIANZEN |