Por JAVIER MARIATEGUI Como es sabido el Premio Nobel fue establecido para galardonar, anualmente, con cinco premios, a los investigadores más relevantes en los campos de la Física, la Química, la Fisiología-Medicina, la Literatura y el Fomento de la Paz. El correspondiente a "Medicina o Fisiología", otorgado por el Instituto Karolinska, es indiciario del interés de Nobel en la Fisiología porque ésta le parecía, en su tiempo, la auténtica base científica de la Medicina. El único Premio Nobel en Medicina, en el campo estricto de la Psiquiatría, es el otorgado a Julius Ritter Wagner von Jauregg, de Austria, en 1927, por el descubrimiento de una terapéutica eficaz para una forma cerebral de sífilis, la Parálisis General Progresiva (PGP), mediante la fiebre producida por la inoculación del paludismo (malarioterapia). La PGP entonces tenía una notable prevalencia en los hospitales mentales del mundo, principalmente en Europa. Con el advenimiento de la penicilina, la sífilis encontró finalmente su tratamiento específico. Por lógica extensión, también pertenecen a las ciencias básicas de la Psiquiatría los premios Nobel en Medicina otorgados a otros investigadores de las funciones cerebrales. El principal, Iván Petrovich Pavlov, el investigador ruso que recibió el Premio Nobel en 1904, por sus aportes a la fisiología del aparato digestivo y el descubrimiento de los reflejos condicionados, a los que, en investigaciones posteriores, se atribuiría las bases fisiológicas de la conducta y daría pie a una psicología materialista afine al marxismo, lo que, pese a no tener esta orientación ideológica, permitió a Pavlov continuar sus investigaciones en la URSS. La teoría de los reflejos condicionados dio aliento al conductivismo(Watson, Skinner) y la terapéutica conductivista comenzó con Skinner como una forma de psicoterapia basada en la teoría del aprendizaje. Pertenecen asimismo al campo neuropsiquiátrico los premios Nobel concedidos a Santiago Ramón y Cajal (1906), de España, presea compartida con Camilo Golgi, de Italia, por sus contribuciones al conocimiento de la estructura del sistema nervioso; a Paul Erlich (1908), de Alemania, por el descubrimiento del primer tratamiento eficaz de la sífilis, el compuesto "606" o "salvarsán". * Tomado de Gaceta Sanmarquina (Organo Oficial de la UNMSM), Año 7, N.º 29,1997, p.7. Antonio Cactano de Abreu Freire (más conocido como Egas Moniz), de Portugal, en 1949, fue premiado por la aplicación de la leucotomía prefrontal en el tratamiento de algunos desórdenes mentales, aunque es más recordado por la introducción de la arteriografía cerebral; compartió el premio con Walther Rudolf Hess, neurólogo suizo, por sus aportes al conocimiento de la organización funcional del diencéfalo. Charles Scott Sherrington y Edgar Douglas Adrián, fisiólogos ingleses, quienes compartieron el Nobel en 1932, por el descubrimiento de las funciones de las neuronas; asimismo, el británico Henry Hallet Dale y el norteamericano Otto Loewi, recibieron este premio en 1936, por sus descubrimientos sobre la transmisión química de los impulsos nerviosos. Joseph Erlanger y Herbert Spencer Gasser, neurofisiólogos norteamericanos, premiados en 1944, por el descubrimiento de las diferenciadas existentes entre las fibras nerviosas. En 1963, John Carew Eccles, neurobiólogo y epistemólogo australiano (quien fuera Jefe del Departamento de Psiquiatría de la Johns Hopkins), que en unión de Alan Loyd Hodgkin y Andrew Fieldin Huxley, fisiólogos británicos, fueron distinguidos por su contribución al conocimiento de los mecanismos de excitación e inhibición de la membrana de la célula nerviosa. En 1973, Karl von Frisch, zoólogo austríaco, Konrad Lorenz, etólogo austríaco y Nicolas Tinbergen, zoólogo neerlandés, por sus estudios sobre la organización y las pautas de conducta individuales y sociales. Finalmente, en 1990, Roger W. Sperry, por sus descubrimientos de la especialización funcional de los hemisferios, y David H. Hubel y Torsten N. Wiesel, por su descubrimiento sobre el manejo de la información en el centro de percepción visual, neurobiólogos los dos primeros estadounidenses, y el tercero sueco. Sigmund Freud debió recibir el Nobel de Medicina en la década del veinte, por sus aportes a la psicología y a la psiquiatría con la teoría y la práctica del psicoanálisis. El antisemitismo rampante en Alemania, se extendió al parecer a los países nórdicos. Freud fue propuesto, en la década del treinta, para el Premio Nobel en Literatura, por la excelencia estilística de sus escritos. Pero la misma razón étnica impidió su nominación. Jean Delay, quien dio comienzo a la quimioterapia en psiquiatría con los neurolépticos, con sus colaboradores (Pierre Deniker, principalmente), debieron también compartir este preciado galardón
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