MARKS. MICALE, (editor): Beyond the unconscious, Essays of Henri F. Ellenberger in the history of psychiatry, Un volumen en 8.ª, empastado de 428 páginas.- Princeton, Princeton University Press, 1993. Henri F. Ellenberger, nacido el 6 de noviembre de 1905 en el sur del Africa en el seno de una familia suiza francoparlante, falleció el 1.º de mayo de 1993. Muchos lo creían fallecido ya desde antes, pues optó por una imagen y existencia discretas; un perfil bajo, como se dice por acá. Nada más característico de un suizo. Ellenberger se consagró e ingresó a la historia de la psiquiatría, de la psicología y del psicoanálisis con un sólo libro: El descubrimiento del inconsciente (Madrid, Gredos, 1974). The discovery of unconscious (el título del original en inglés de El descubrimiento del inconsciente) fue publicado en 1970 y permanece como un estudio clásico de la historia del psicoanálisis. Amplio en la consideración del tema estudiado; enciclopédica; basado en detenidas averiguaciones, el libro estableció nuevos estándares académicos para la investigación histórica en la especialidad psiquiátrica, como veremos más adelante. El brillo de esta obra opacó a otras contribuciones suyas. Así, por ejemplo, conjuntamente con Rollo May y Ernest Angel, Ellenberger editó el importante Existence: a new dimension in psychiatry and psychology (New York, Basic Books, 1958; hay traducción al castellano). Por otro lado, su aporte al estudio de los aspectos psiquiátricos de la criminología y la victimología (es pionero sobre el partícular su ensayo Psychologische Beziehungen zwischen Verbrecher und Opfer" publicado en la Zeits chrift für Psychotherapie und medizinische Psychologie, 1954, 4:261280) le valió en 1970 el Premio Beccaria de la Sociedad Alemana de Criminología y su designación como Profesor Emérito de la Universidad de Montreal en 1977. Más aún: después de la publicación de The discovery of unconscious Ellenberger prosiguio sus investigaciones, y tras su retiro de la Universidad en 1977 planeaba nuevas publicaciones. Lamentablemente, a los pocos meses se presentaron los primeros signos de la enfermedad de Parkinson, que afectó de modo dramático el desarrollo de sus proyectos.
Beyond the unconscious, el libro editado por Micale (Assistant Professor de Historia e Historia de la Medicina en la Universidad de Yale), ofrece una cuidadosa selección de lo que llamaremos trabajos históricos menores de Ellenberger, agrupados en cuatro partes: "Freud and early psychoanalysis", "Figures and movements in the history of the mental sciences", "The great patients"; y, "Themes in the history of psychiatric ideas". En esta selección se encuentran algunos verdaderos clásicos de la historia de la psiquiatría y de la psicología. Tal el caso de "The life and work of Hermann Rorschach (1884-1922)", originalmente publicado en el Bulletin of the Menninger Clinic en 1954 (18, N.º 5, septiembre, 172-219), uno de los más completos estudios acerca del enigmático (y prematuramente fallecido) creador del Psychodiagnostik. Y de no menos valor son los trabajos agrupados en la sección "The great patients", en los que Ellenherger estudia la historia de la psiquiatría y del psicoanálisis desde la perspectiva de los pacientes. ¿Quiénes fueron en realidad? ¿Qué los llevó a buscar la ayuda especializada? ¿De qué modo ellos, su sufrimiento y su patología, hicieron avanzar a la teoría y a la praxis de la psiquiatría y de la psicoterapia? Estas son las preguntas para las cuales se hallarán lúcidas apreciaciones en "Psychiatry and its unknown history", "The story of 'Anna 0.': a critical review with new data", "The story of 'Emmy von N.': a critical study with new documents"y "C.G. Jung and the story of Helene Preiswerk: a critical study with new documents". En la introducción ("Henri F. Ellenberger and the origins of European Psychiatric historiography"; pp. 3-86), Micale estudia en detalle el aporte del médico suizo al desarrollo de la especialidad de la historia de la psiquiatría. Como dijimos, Ellenberger estableció nuevos estándares académicos en el área, alejándose de la historiografía whig, que ve el desarrollo de la psiquiatría como un proceso lineal, con una dinámica propia que la ha llevado al estado actual. Por el contrario, él se preocupó por documentar y demostrar cómo el conocimiento psiquiátrico había sido influido en diferentes momentos por la teología, el derecho, la medicina primitiva, la literatura, que con sus intuiciones, ideas, suposiciones o soluciones, enriquecieron, problematizaron, cuestionaron y matizaron el conocimiento psiquiátrico. Asimismo, Ellenberger desplegó una activa tarea de rescate del olvido de algunos "soldados desconocidos" de la psiquiatría: Enrico Morselli y Moritz Benedikt, por ejemplo. Y también el ya mencionado Hermann Rorschach. Pero sobre todo Pierre Janet: "uno de los más significatívos insights históricos de Ellenberger fue que las escuelas de psicología de París y Nancy en la segunda mitad del siglo XIX (i.e. los escritos de Azam, Richet, Liébeault, Binet, Feré, Charcot, Luys, Dumontpallier, Bourru, Bernheim, Beaunis, y sus seguidores) eran tan importantes como las escuelas de Viena y Zurich". A lo largo de todos sus escritos trató de llamar la atención hacia las principales figuras y escritos del movimiento francés. "Lo mas importante sobre el particular es su trabajo sobre Jane" , escribe Micale (pp. 55-56). Por ese motivo, dedicó ya en 1950 un amplio estudio a la psicoterapia de Janet ("La psychothérapie de Jane", Vevolution psychiairique, 1950, 15, NO 3, 465-484), lamentablemente no incluido en el volumen que estamos comentando, en el que sí se encuentra "Pierre Janet, philosopher", de 1973, que incluye una amplia bibliografía de él) y se refiere asimismo en detalle al médico francés en The discovery of unconscious, algo que contrasta con las breves referencias en varias historias de la psiquiatría (la de Alexander & Selesnick, por ejemplo). Ellenberger consideraba tarea imprescindible estudiar y entender la obra de Freud en el contexto de su época: "estaba convencido de que la teoría psicoanalítica no había emergido ex nihilo como muchos estudiosos sugerían, sino que ella estaba profundamente imbricada en los procesos culturales de Occidente que se extendían por generaciones previas. Consecuentemente, Ellenberger desarrolló un profundo interés en reconstruir el rico y complejo universo intelectual en torno a Freud, en especial en torno al joven Freud" (pg. 58). Un interés que se percibe con claridad en El descubrimiento del inconsciente, que "puede ser leído como una masiva contextualizacíón del trabajo de Freud". (pg.59). Como una lógica consecuencia de dicha contextualización, Ellenberger llevó a cabo un detenido proceso de revisión de la historiografía psicoanalítica. Objeto de su agudo escrutinio crítico fue entre otros La vida y la obra de Sigmund Freud, de Ernst Jones, lo que le permitió identificar en ella inexactitudes o intentos de forjar una atmósfera de leyenda en tomo al padre del psicoanálisis (por ejemplo, en referencia a 'Anne 0.'). Digno de señalarse es asimismo su tratamiento del paciente paradigmático. El descubrimiento del inconsciente cita de modo extensivo materiales tomados de historias de casos. Con esto, Ellenberger abrió el acceso al mundo del paciente y a sus condicionamientos sociales, que también influyeron en la forma en que fueron tratados. La obra editada por Micale incluye una relación de todos los trabajos históricos de Ellenberger y un erudito ensayo bibliográfico. Casi como una perla bibliográfica, Micale incluye el "report of my study trip to Europe, summer of 1963", en el cual Ellenberger deja constancia de sus idas y venidas entre Le Havre. (Francia) y Sofía (Bulgaria), pasando por Basilea, Viena y Munich, a la búsqueda de materiales en archivos, bibliotecas e institutos para sus trabajos históricos. El dominio de varios idiomas que le permitió acceder a materiales poco conocidos; la obsesividad de sus investigaciones preliminares para su gran libro así como para sus múltiples artículos históricos; su visión amplia de las corrientes psicológicas en su evolución; todo esto hace de Ellenberger una figura paradigmática de la historia de la psiquiatría. El descubrimiento del inconsciente permanecerá, estamos seguros, como uno de los grandes libros de la especialidad.
Ramón LEON MARKS. MICALE y ROYPORTER (editores): Discovering the history of psychiatry.- Un volumen en 8.ª, empastado, de 478 páginas.- New York, Oxford, Oxford University Press, 1994. Los editores de este libro son conocidos especialistas en la historia de la psiquiatría. Micale ha editado un volumen con ensayos de Henri F. Ellenberger dedicados a la historia de la psiquiatría (Beyond the unconscious, Essays of Henri F. Ellenberger in the history of psychiatry, Princeton, Princeton University Press, 1993). Entre otros trabajos puede leerse de Porter su sugerente Historia social de la locura (Barcelona, Crítica, 1989) y el excelente Diccionario de historia de la ciencia (editado por W.F. Bynum, E. J. Browne y 61; Barcelona, Herder, 1986).
Discovering the history of psychiatry es un volumen que cuenta con la presencia de colaboradores de primer nivel (mencionemos, por ejemplo, a George Mora, Estados Unidos; Fernando Vidal, Suiza; John Forrester, Gran Bretaña; Geoffrey Coocks y Norman Dain, Estados Unidos) y se distingue por la variedad de temas tratados y la calidad académica de las contribuciones. La idea de esta obra, nos informan los editores en el Prefacio, surgió en el otoño europeo de 1990 durante el Primer Congreso de Historia de la Psiquiatría y de la Salud Mental en Holanda. El resultado: un volumen que será leído de comienzo a fin por los interesados en la historia de la especialidad psiquiátrica. Micale y Porter señalan el carácter problemático inherente a la especialidad psiquiátrica, en la cual no se ha producido el desarrollo más bien unilineal y acumulativo de otras disciplinas médicas y otras ciencias, sino que ha sido conmovida por corrientes y enfoques antagónicos, influidos por las circunstancias en que se originaron. "Desde sus primeros días la medicina psiquiátrica ha estado marcada por la persistencia de escuelas que compiten entre sí, si es que no se oponen de modo beligerante. Más notorio aún, desde el siglo XVIII esta área ha estado convulsionada por un debate profundo, dicotómico entre filosofías somáticas y mentalistas del psiquismo", escriben los editores (p. 5). Por ello, a lo largo de toda la obra se percibe un ánimo crítico hacia la historiografía de corte hagiográfico que exalta a tal o cual personalidad, y hacia aquella otra, en la que se hace una exposición del desarrollo de la psiquiatría desde una perspectiva internalista, sin tomar en consideración contextos culturales. Sobre el particular trata la introducción, "Reflections on psychiatry and its histories" (pp. 3-36), de Micale y Porter. En la primera parte ('Early developments") Otto M. Marx y George Mora tratan de los inicios de la historiografía alemana en el siglo XIX y de los historiadores norteamericanos de la psiquiatría entre 1910 y 1960, respectivamente. El capítulo escrito por Mora (también un reputado historiador de la psiquiatría) dedica un amplio espacio a la obra de Gregory Zilboorg (189 1 1959), que ha pasado a la historia de la psiquiatría y la psicología sobre todo por su clásico The history of medical psychology, basado en parte en el trato personal que tuvo con él. "Una imponente personalidad, con múltiples talentos: un lingüista, un académico y un infatigable viajero tanto en América del Norte como en varios países europeos, Zilboorg era también un experto fotógrafo, un destacado bibliófilo, y un excelente cocinero"; así lo perfila Mora (pg.61). Pero, más allá de la simpatía de Mora por él, señala que su más conocida obra ha sido superada por un enfoque que, a diferencia de lo que hizo Zilboorg, considera los aspectos sociales, políticos, económicos y culturales. Otras figuras destacadas como Franz Alexander y Ernst Ackernecht reciben atención. La segunda parte ('Five major voices") nos resultó la más atractiva. En ella se presenta a cinco personalidades destacadas de la especialidad de la historia de la psiquiatría: los ingleses Ida Macalpine y Richard Hunter, que a lo largo de toda su vida y en sostenido trabajo de colaboración, rindieron numerosos y valiosos aportes históricos; George Rosen, norteamericano; y, los suizos Henri F. Ellenberger y Jean Starobinski, este último poco conocido entre nosotros. La lectura de cada uno de estos trabajos, es, como decimos, la que ha provocado mayor interés en nosotros. Macalpine y Hunter, madre e hijo, formaron una pareja que (mas allá de ciertos ribetes en la relación que admitirían una perspectiva de corte psicodinámico) estudió ignorados aspectos de la medicina mental en la Inglaterra de los siglos previos. La más conocida de sus contribuciones es la referida al rey Jorge III, que al parecer padecía de porfiria (George III and the mad business, Londres, Allen Lane, 1969). Este libro, basado en meticulosas investigaciones realizadas en materiales no publicados, tendría -sostiene Porter- una inmensa carga explosiva, dado que ridiculizó las interpretaciones psicohistóricas acerca de la enfermedad real. Rosen, médico general, se empeñó asimismo en un trabajo histórico de envergadura, que incluyó el estudio de la evolución de las actitudes hacia la enfermedad mental. Micale, por su parte, expone acerca de Ellenberger algunas de las inteligentes apreciaciones que desarrolla en el capítulo incluido en Beyond the unconscious, el libro editado por él. La presentación de Starobinski por parte de F. Vidal ("Jean Starobinski: the history of psychiatry as the cultural history of consciousness"; pp. 135154) es cercana a lo exhaustivo y de gran elegancia. Su Histoire du traitment de la mélancholie des origines a 1900 (Basilea, Documenta GeigylActa Psychosomatica, N.º 4, 1960) es un clásico. Para Rosen, Ellenberger y Starobinski se incluyen bibliografías. La parte tercera, "The psychoanalytic strain", incluye tres trabajos. Uno, dedicado a la historia de las biografías de Freud (por Elizabeth Young-Bruchi); otro, con el tftulo de "A whole climate of opinion: rewriting the history of psychoanalysis" (John Forrester), y una excelente presentación de Philipp Rieff como teórico de la cultura (K.S. Piver). Los trabajos de Young Bruehl y Forrester tratan de modo erudito pero claro las cualidades, deficiencias y vicisitudes de esa verdadera industria literaria que son las biografías de Freud. Young-Bruehl afirma que tal vez ha llegado el momento en que no necesitemos más biografías de Freud: "lo que necesitamos es un mayor grado de autoconciencia entre los críticos de la cultura acerca de por qué Freud ha sido combatido, y combatido con tal clamor que es casi ensordecedor prestar oído (analítico o de alguna otra índole) al campo de batalla" (pg. 17l). La parte cuarta trata de temas históricos específicos. Patrick Vandermeersch y Dora Weiner estudian los mitos en la historia de la psiquiatría, refiriéndose sobre todo a Philippe Pinel, mientras que Patrizia Guarnieri pasa revista a una centuria de estudios acerca de la historia de la psiquiatría en Italia. De particular interés es el trabaJo de Coocks ("German psychiatry, psychotherapy, and psychoanalysis during the Nazi period: historiographical reflections"), que trata del destino de la psiquiatría, la psicoterapia y el psicoanálisis en los años del nacionalsocialismo en Alemania. Por su parte, Julie Brown aborda los temas recurrentes en la historiografía de la psiquiatría ruso-soviética. En la última sección se trata de críticos de la psiquiatría: Tomas Szasz, Michel Foticault, la antipsiquiatría en Estados Unidos y en Francia, así como las historias feministas de la psiquiatría. Libro de elevada factura académica. Discovering the history of psychiatryes una lectura de gran valor y estímulo para los interesados en la historia de esa especialidad médica.
Ramón LEON ELKE MÜHLLEITNER: Biographisches Lexikon der PSYchoanalyse. Mitglieder der Psychologischen Mittwoch-Gesellschaft und der Wiener Psychoanalytischen Vereinigung 1902-1938 (Lexikon biográfico del psicoanálisis. Los miembros de la Sociedad de los Miércoles Psicológicos y de la Asociación Psicoanalítica Vienesa 1902-1938), Un volumen en 8.ª, empastado de 400 páginas.- Tubinga, Diskord, 1992. Psicólogos y psiquiatras interesados en la historia de sus especialidades buscan con frecuencia datos biográficos de teóricos y figuras destacadas de sus respectivas ramas del saber. Más de una vez, sin embargo, las búsquedas biográficas arrojan resultados decepcionantes, por la escasez de información disponible, y quienes las emprenden terminan frustrados y tienen que ir penosamente recolectando información en varios trabajos. El Biographisches Lexikon der Psychoanalyse será de gran ayuda para ellos, al menos en lo que se refiere al psicoanálisis. Esta es una valiosa obra de consulta preparada por Elke Mühlleitner (con la colaboración de Johannes Richmayr) tras prolongados esfuerzos que han concluido en un conjunto de 149 biografías de quienes formaron parte del grupo inicial en torno a Sigmund Freud y de la posterior Asociación Psicoanalítica Vienesa. El período tomado en cuenta (1902-1938) tiene su justificación en el hecho de que el otoño de 1902 se fundó la Sociedad de los Miércoles Psicológicos (con sus primeros miembros, Sigmund Freud, Wilhelm Stekel, Alfred Adler, Rudolf Reitler y Max Kahane), mientras que el 1.º de octubre de 1938 se disuelve oficialmente la Asociación Psicoanalítica Vienesa, meses después de la invasión de Austria por parte del régimen nacionalsocialista (producida en 12 de marzo). El Biographisches Lexikon der Psychoanalyse se hace acreedor a términos superlativos: es un excelente trabajo, de superior factura académica, bien investigado (pero también con la indispensable honestidad para admitir el desconocimiento de información allí donde los datos fueron incompletos o inaccesibles) y de presencia imprescindible en la biblioteca de toda institución o persona interesada en la historia de la psiquiatría y del psicoanálisis. Para cada biografía se incluyen fecha y lugar de nacimiento y de fallecimiento; el más alto grado académico alcanzado, la fecha de ingreso a la Asociación así como la de la emigración y el destino de ella (como ya se dijo, en algunos casos, no muchos por cierto, los datos son sólo parciales, dada la dificultad de acceder a información certera). Además, se presenta una biografía de relativa amplitud (la de Anna Freud, por ejemplo, tiene dos páginas y media de extensión); una relación de los más importantes trabajos de cada autor así como literatura sobre él. Una detenida crónica de la Asociación Psicoanalítica Vienesa cierra el libro. Revisando las biografías llama la atención el número de mujeres que formaron parte del grupo psicoanalítico vienés. Hay nombres muy conocidos, como los de Lou Andreas-Salomé (1861-1937), Heleno Deutsch (1867-1943); por supuesto, Anna Freud (1895-1982), y Jeanne Lampl-De Groot (1895-1987). Otros están rodeados de un halo trágico, como el de Hermine Hug-Helimuth (1871-1924), asesinada por su sobrino; o Sabina Spielrein (1885-1941), vista la última vez en un tren que transportaba judíos por la calle de Rostov, los que fueron después asesinados por los nazis en la sinagoga. Hay, asimismo, nombres de hombres y mujeres desconocidos: Hans von Hattingberg (1879-1944), porejemplo, o Flora Kraus (1880-1958). No faltan, claro está, los grandes nombres del psicoanálisis: August Aichhom (1878-1949), Otto Fenichel (1897-1946), Heinz Hartmann (1894-1970), Ernst Kris (1900-1957), Theodor Reik (1888-1969), Rene Sptiz (1887-1974), etc. Sigmund Freud, sin embargo, está ausente. La mayoría de los personajes cuya biografía se consigna emigró. No lo hizo de manera voluntaria, sino obligada por las conmovidas circunstancias de la Europa de los años treinta, y con la esperanza de un pronto retorno. Esta emigración favoreció el desarrollo del psicoanálisis en los Estados Unidos, país al que muchos se trasladaron. En la lectura de las biografías puede percibirse algo del drama que supuso el abandono de la atmósfera familiar en la que los emigrantes hasta entonces se habían desenvuelto. Pero la emigración no sólo trajo consigo cambios dramáticos en la existencia de quienes debieron emprenderla, sino que provocó una pérdida de sustancia en el psicoanálisis de habla alemana. Transcribimos lo que dice Frederic V. Grunfeld en Profetas malditos. El mundo trágico de Freud, Mahler, Einstein y Kafka (Barcelona, Planeta, 1980) para tener una idea de lo sucedido: "Es difícil que los que no han estudiado las artes de Alemania en detalle puedan captar la magnitud del desastre, pero podría ser ilustrativo imaginar, por un momento de pesadilla, que el mundo de habla inglesa hubiera tenido que sufrir un destino similar; que las escuelas, universidades, bibliotecas y museos hubieran sido 'purgados' de indeseables y de sus obras; que Aldous Huxley hubiera sido torturado en un campo de concentración cerca de Oxford; que T.S. Eliot hubiera muerto exiliado en Perú; que el viejoBemard Shaw se suicidara en un barco rumbo a Sudamérica; que Hemingway y Fitzgerald, con Rodgers y Hammerstein, fueran obligados a vivir sus últimos días en una pequeña comunidad de Guatemala, con Fiorello La Guardia, Harry Hopkins y otros políticos liberales como acompañantes; que George Gershwin hubiera sido asesinado al intentar atravesar la frontera mejicana; que William Faulkner hubiera tenido que aprender castellano para enseñar en una escuela de Caracas; que Henry Moore hubiera empezado otra profesión en Cuba después de vivir clandestinamente una época en Londres, y que W.H. Auden, Marianne Moore, Louis Armstrong, Aaron Copland y E.E. Cummings ( ... ) estaban entre los que fueron detenidos por la policía y gaseados" (pp. 46-47). Eso fue precisamente lo que sucedió con numerosos miembros de la Asociación Psicoanalítica Vienesa: Alfred Blass(1867-194...) fue asesinado por los nacionalsocialistas en el ghetto de Lódz; Adolf Deutsch (1867-1943) murió en Theresienstadt; Margarethe Hilferding (1871-1942) perdió la vida en el campo de concentración de Maly Trostinec; Karl Landauer (1887-1945), en Bergen-Belsen. Otros, sin embargo, reiniciaron (o prosiguieron) sus carreras en el exilio, llegando a culminarlas de modo brillante: tal el caso de Karen Horney y de René Spitz, para citar sólo dos nombres. Un índice onomástico habría sido un valioso complemento a este excelente fibro, pues se mencionan a lo largo de sus numerosas páginas muchos nombres que no están necesariamente vinculados con el psicoanálisis, pero que son de significado para la historia de la psicología, la psiquiatría, la pedagogía y la antropología. El libro preparado por Elke Mühlleitner merece ser leído. Como fuente confiable de información biográfica nos parece en verdad imprescindible.
Ramón LEON UWE HENRIK PETERS: Psychiatrie im Exil. Die Emigration der Dynamischen Psychiatrie aus Deutschland l933-1939 (La psiquiatría en el exilio. La emigración de la psiquiatría dinámica de Alemania 1933-1939), Un volumen, en 8.ª, empastado de 423 páginas, Düsseldorf, Kupka Verlag, 1992. Este nuevo libro de Uwe Henrik Peters, el conocido Profesor de Psiquiatría de la Universidad de Colonia (Alemania Federal), trata de uno de los capítulos más dramáticos y fascinantes a la vez de la historia de la psiquiatría en este siglo; el de la emigración de especialistas alemanes en la luctuosa década de los treinta. A no dudarlo, Sigmund Freud es el emigrante más conocido entre los psiquiatras y psicólogos que partieron al exilio en aquellos años. Pero Freud en modo alguno puede ser considerado un caso típico. Por el contrario, el padre del psicoanálisis optó por el exilio virtualmente obligado por la presión de sus amigos y discípulos, y lo hizo casi en la víspera del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Trasladado a Inglaterra viviría el último año de su existencia en medio del reconocimiento, nimbado por la gloria: una delegación de la Royal Society se acercaría a su casa en Londres con un libro de firmas (el heilig es Buch, el libro sagrado, lo calificaría él en una carta a Arnold Zweig) en el cual debía estampar la suya, que se agregó a la de personas como Newton y Darwin. No todos los exiliados pudieron contar con tanto reconocimiento ni atenciones por parte de sus nuevos vecinos. Los numerosos destinos que Peters expone en esta obra conforman un cuadro en el cual la incertidumbre, la nostalgia, el dolor y el final desgraciado de muchos se mezcla con los esfuerzos denodados por integrarse, y con realizaciones cumplidas en las nuevas patrias, por encima del desarraigo y del despojo. Frieda Fromm-Reichmann, Karen Horney, Theodor Reik, Fritz Perls, Otto Rank, Melanie Klein, Heinz Kohut, Anne Freud, Otto Fenichel, son sólo algunos de los nombres tratados en detalle en esta obra. Todos tienen dos cosas en común: de una parte, su adhesión a la psiquiatría dinámica; de la otra, su destino de emigrantes. Ya sea en Inglaterra, en Estados Unidos o en otras regiones del mundo (como Sudáfrica, donde vivió Perls algunos años antes de volver a emigrar a los Estados Unidos), todos reiniciaron sus carreras académicas, en algunos casos con grandes dificultades, labrándose finalmente un nombre gracias a una extraordinaria conjunción de capacidad de trabajo, talento y exitosa adaptación. Con gran acopio de información, que incluye entrevistas y empleo de correspondencia privada, Peters nos entrega un libro que se lee con interés de la primera a la última página y deja abundante material para la reflexión. La emigración forzada significó para casi todos los que tuvieron que emprenderla una tragedia. Carreras "hechas" y futuros promisorios experimentaron un abrupto final, caracterizado por el despojo de las posiciones académicas o la renuncia a ellas en previsión de los maltratos que no tardaron en llegar. La búsqueda, en algunos casos angustiada, del nuevo lugar de residencia, y los problemas de integración a éste, sólo agregaron más incertidumbre y trabajo a los emigrantes. Esto, así como los mecanismos psicológicos empleados para resistir esos difíciles años, quedan -creemos- ejemplificados en lo que escribe Peters sobre Kurt Go1dstein: "Go1dstein fue en 1919 el sucesor de Edínger, su maestro y amigo, tras su muerte, dirigiendo desde entonces uno de los pocos institutos neurológicos de Alemania. Esto no le impidió ser uno de los cofundadores en 1927 de la Sociedad Internacional de Psicoterapia. En 1930 parecía haber alcanzado una posición profesional definitiva. En Berlín-Moabit se creó una Sección de Neurología, cuya dirección le fue confiada. El la asumió. En 1933, sin embargo, fue destituido de inmediato y detenido por breve tiempo. De nuevo en libertad dejó rápidamente Alemania y se trasladó primero a Suiza, dada la cercanía y por la facilidad para trasladarse a ese país. Tenía para entonces 55 años. De Suiza se trasladó a Holanda, donde tuvo que esperar todo un año el permiso para instalarse en los Estados Unidos. Nunca antes había tenido mayores contactos con ese país, cuyo idioma le era además desconocido. La Fundación Rockefeller le sirvió de sustento a su existencia en aquellos años. Go1dstein era un hombre de carácter, pero aquí fue donde se evidenció el verdadero científico que él era, pues en ese año en Holanda escribió su obra más importante, Der Aufbau des Organismus" (pg.155). El trabajo denodado y solitario, la expresión concreta de la creatividad como alternativa a la desesperación y a la depresión, fueron el modo en el cual Kurt Go1dstein enfrentó tan severo golpe del destino. Pero no sólo la incertidumbre y el desarraigo estuvieron presentes en la existencia de los emigrantes. Ellos también fueron duramente golpeados por las pérdidas de muchos de sus familiares. "En cierto modo, todos los emigrantes fueron sobrevivientes, sólo que se habían puesto oportunamente en seguridad y que no estuvieron confrontados de modo directo con los horrores del holocausto. Pero en ellos se registraron no sólo numerosas consecuencias como resultado de la pérdida del terruño, de la cultura y del idioma. Muchos perdieron familiares. La madre de Margaret Mahler murió en Auschwitz, y la de Fritz Perls en Theresienstadt. El padre de Leo Eitinger y su hermana fueron asimismo víctimas del régimen de Hitler, mientras Eitinger se salvó emigrando a Noruega. Henriette Schmidt, una hermana de Melitta Sperling, fue otra víctima. También murieron cuatro hermanas de Freud", escribe Peters (pg.34). Y, sin embargo, estas vidas castigadas por el despojo y el exilio, enriquecieron notablemente la atmósfera cultural y científica de los países que los recibieron. Tal el caso de Frieda Fromm-Reichmann: "Frieda Fromm-Reichmann, natural de Frankfurt, revolucionó durante, los años de la Segunda Guerra Mundial y ya en su emigración en los Estados Unidos, la psicoterapia de la esquizofrenia. El término de 'madre esquizofrenogénica' influyó en el comportamientode toda unageneración" (pg.173). El caso de la Fromm-Reichmann no es, por supuesto, el único. El libro de Peters conmueve por el realismo con el cual relata la vida de los exiliados, sus dudas, sus logros, sus reclamos, sus angustias; e impresiona por el rigor del tratamiento que hace del tema, con amplia y sólida información. No sólo los seguidores de Freud son los protagonistas del libro; también los adlerianos están presentes. De especial interés nos ha parecido el capítulo dedicado a Hilde Bruch (1904-1984), la psiquiatra cuyo nombre ha quedado vinculado al estudio de los desórdenes de la alimentación (eating disorders). Ramón LEON W. H. REID H.& M. G. WISE: DSM-IV Training guide (Guía de entrenamiento del DSM-IV).- Un volumen en 8.ª de 384 páginas, en papel couché.- Editorial Brunner/Mazel. Precio: US$26.85. La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) propuso en 1952 el primer Manual Diagnóstico y Estadístico de las Enfermedades Mentales. En 1994 aparece el DSM-IV, cuyo propósito final es hacer compatible la presente clasificación con la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-10), publicado por la Organización Mundial de la Salud. Los autores del libro, ambos psiquiatras, también fueron coautores en la guía anterior (DSM-III). El libro está dividido en dos acciones: la primera ofrece en forma concisa el sumario de los términos clínicos usados en el sistema clasificatorio. Se inicia con la historia breve del proceso, incluyendo la discusión sobre la clasificación multiaxial, y como el clínico puede obtener provecho de este sistema, aprendiendo a manejar los ejes I a V. La segunda sección está dedicada a los desórdenes mentales descritos en el DSM-IV. Su conocimiento facilita la decisión terapéutica, la elección en beneficio del paciente. La intención del libro es la de mostrar al desorden mental como consecuencia de la alteración bio-psico-social; por lo tanto, se sugiere en sus páginas llegar a la terapia biológica, psicológica y social. El libro se complementa para los académicos con un video-cassette de 60 minutos, diapositivas pedagógicas y transparencias. Es recomendable su conocimiento para los estudiantes y profesionales, quienes encuentran también un apéndice con la inclusión de la clasificación ICD-10, que permite su comparación.
Roberto LLANOS M. SPITZR: Grist im Netz (La mente develada. Un modelo para el aprendizaje, pensamiento e intercambio).- Un volumen en 8a. de 395 páginas.- Editorial Akademischer, Heidelberg. Precio: DM 58. Manfred Spitzer, psiquiatra, psicólogo y filósofo, médico de la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Heidelberg, plantea diversas interrogantes de nuestra profesión. Trata de demostrar como 20 billones de neuronas alcanzan alto nivel de rendimiento y perfección en las funciones mentales más sutiles, como por ejemplo el pensamiento, sensaciones o comunicación. Describe además los hallazgos obtenidos en la simulación computarizada, y su repercusión en el mejor entendimiento de la mente enferma y sana igualmente. El autor deja en pié y polemiza las interrogantes de porqué los niños aprenden tan rápidamente y por qué las capacidades mentales disminuyen con la edad. Qué engramas se producen en la corteza cerebral del niño con la observación de la violencia y el horror. El autor plantea la idea de que así como existen nutrientes preferenciales para el organismo, igualmente deben existir un listado de cuáles son los pensamientos, sensaciones y percepciones esenciales para la "nutrición cerebral'. La conclusión del autor es de que mientras más se conozcan las funciones cognoscitivas, menor será el temor de vernos algún día superados por la computadora.
Roberto LLANOS
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