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Las infecciones de transmisión sexual (ITS) causadas por Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae, constituyen un serio problema de salud pública, como lo es también la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana. En países industrializados, como los Estados Unidos de América y países de Europa, las infecciones clamídicas y gonocócicas son las(ITS) más frecuentes, tanto en las mujeres adultas como en las adolescentes. La infección por C. trachomatis es la más prevalente, habiéndose detectado en un 2-25% de gestantes, en 15-33% de las mujeres que acuden a clínicas de (ITS) y en 3-5% de la población general1. Por lo regular, esta infección en mujeres incluyen enfermedad asintomática, cervicitis, uretritis, enfermedad pélvica inflamatoria, infertilidad, embarazo ectópico2.
En la mujer embarazada, la infección por C. trachomatis puede ser responsable de cervicitis, ruptura temprana de membrana, bajo peso del recién nacido, aborto y muerte del neonato que puede infectarse al pasar por el canal del parto. Se reporta que el 50% de los niños nacidos de madres infectadas por C. trachomatis, presenta conjuntivitis y el 20 % neumonía3.
Tanto la infección gonocócica como la clamídica se presentan con mayor frecuencia en la población promiscua. En las mujeres infectadas, la mayor parte de los casos son asintomáticos, pudiendo presentar complicaciones. En las gestantes puede dar lugar a transmisión vertical.
En América Latina, se han realizado algunos estudios de prevalencia de infección por Neisseria gonorrhoeae y Chlamydia trachomatis en trabajadoras sexuales y en gestantes1,3-7. En lo que respecta a nuestro país, no se conoce la prevalencia de infección en gestantes por estos dos agentes, lo cual nos motivó a realizar el estudio en el Instituto Materno Perinatal de Lima (IMP), donde acude gran parte de la población femenina de Lima Cercado, de diferente nivel cultural y socioeconómico, para la atención médica de control del embarazo y del parto.
El objetivo del presente trabajo fue investigar la prevalencia de estas enfermedades en una población de gestantes que acuden al Instituto Materno Perinatal de Lima, determinar el grado de coexistencia de estos dos agentes en dicha población y detectar la frecuencia con que se presenta la infección
asintomática.
Desde agosto de 1997 a febrero 1998, se estudiaron 410 gestantes que acudieron a su control al Instituto Materno-Perinatal de Lima. No se consideró aquellas que se encontraban en tratamiento con antimicrobianos. El tamaño de la muestra se calculó tomando como base el reporte del Comité de Expertos de Enfermedades Venéreas y Treponematosis8, quienes informan la prevalencia de 4-8% de gonorrea en embarazadas, y Pezzarossi y Bolaños9 que informaron una prevalencia de 13% de infección por Chlamydia en gestantes.
Las muestras consistieron en hisopados de la región endocervical, procesados para la búsqueda del gonococo, mediante cultivo en agar Thayer Martin Modificado, y detección de Chlamydia trachomatis, mediante las técnicas de ELISA de captura de antígeno (Pasteur), inmunofluorescencia directa (Kallestad Diagnostics) y cultivo celular de la línea McCoy.
Algunas muestras no fueron adecuadamente obtenidas, por lo que se tuvo que hacer una depuración. Se consideró positivas a Chlamydia aquellas que mostraban por lo menos dos resultados coincidentes con dos tecnologías diferentes.
El método estadístico empleado para determinar la confiabilidad fue la prueba chi cuadrado.
Neisseria gonorrhoeae no fue hallado en las gestantes estudiadas, pero sí se encontró Chlamydia trachomatis en un 34,8%, siendo más frecuente en el
grupo etáreo de 33-37 años, (57,1%)
(Tablas 1 y
2).
Además, se observó que el 80,5% de las pacientes infectadas por Chlamydia no presentaban molestias en la región
genital (Tabla
3). La frecuencia de infección en los diversos periodos de gestación, 1er, 2do. y 3er. trimestre, fueron similares
entre sí (Tabla
4). Sin embargo, en aquellas gestantes que manifestaron no haber tenido anteriormente ninguna enfermedad de transmisión sexual, la frecuencia con que se detectó Chlamydia fue mayor que en aquellas que manifestaron haber tenido alguna ETS, (38,5% y 26,3%, respectivamente).
De las tres técnicas utilizadas en la detección de Chlamydia, la más sensible fue el cultivo celular, seguido por la Inmunofluorescencia directa y luego la técnica de ELISA de captura de antígeno.
En el estudio se encontró una prevalencia de infección por Chlamydia trachomatis de 34,8%, siendo este valor muy superior al reportado por estudios similares; así tenemos un estudio realizado en 216 mujeres embarazadas en Uruguay4, en el que se encontró una prevalencia de infección por Chlamydia trachomatis de 5,6%; un estudio en 198 mujeres en el último trimestre de gestación, en Colombia3, encontró 3,5% de infección por Chlamydia trachomatis; otro en 1160 mujeres gestantes, en Kinshasa-Zaire10, encontró 5,2% de infección clamidial; otros estudiaron a 964 mujeres antes del parto clínico de un área rural de la República Unida de Tanzania11, encontrando 6,6% de infección clamidial. Además, existen informes de infección clamidial en trabajadoras sexuales mucho más frecuente a los encontrados en mujeres embarazadas; así tenemos un estudio1 en 116 prostitutas a las que se encontró C.trachomatis en 29,3%, N.gonorrhoeae en 20,6% y N.gonorrhoeae-C.trachomatis en 9,5%; en un estudio6 en trabajadoras de la ciudad de Huacho-Lima encontraron 25% de infección clamidial. Por otro lado, nuestro resultado es inferior a lo encontrado por otros autores que informan haber encontrado, en Jamaica12, la siguiente prevalencia: 35% en mujeres con planificación familiar, 47% en mujeres atendidas en el servicio de ginecología y 55% en mujeres atendidas en clínica de ITS.
Investigaciones similares al presente trabajo, informan haber encontrado infección por N. Gonorrrhoeae con menor frecuencia que la causada por C. trachomatis. Así tenemos un estudio10 en 964 mujeres embarazadas, en el que detectaron N. Gonorrhoeae en 2,1%; C. trachomatis en 6,6%, y ambas en 8,4%. Asimismo, otros3 informan haber encontrado N.gonorrhoeae en 0,5% y C. trachomatis en 3,5%. Posiblemente, la baja frecuencia en la detección de infección gonocócica en gestantes, se atribuya a que la progesterona esté dificultando la colonización sobre la mucosa del epitelio genital; ya que se ha determinado que la concentración de 1 µg/mL de progesterona inhibe el crecimiento, in vitro, de 8 millones de gonococos13, no sucediendo así con Chlamydia, lo que posiblemente se deba a su comportamiento fisiológico.
El alto porcentaje de mujeres gestantes a quienes se detectó infección clamydia y que manifestaron no presentar molestias en la región genital nos muestra que podrían ser portadoras asintomáticas de C.trachomatis. Por lo regular, dicha infección no es detectada, salvo en situaciones en que la infección llega a alcanzar complicaciones o cuando el recién nacido presenta problemas en las vías respiratorias o presenta tracoma, situaciones en que se debe solicitar el descarte de infección por Chlamydia.
El grupo etáreo de gestantes en quienes se encontró el mayor porcentaje de infección por Chlamydia difiere de lo informado en un estudio1, similar al nuestro, en el que no se detectó relación significativa entre grupo de edad y prevalencia de estas dos ITS.
Es importante realizar estudios similares a éste en otros Centros de Salud de atención a gestantes con la finalidad de poder determinar la magnitud de la infección clamydial y gonocócica; así mismo, averiguar los factores de riesgo, con la finalidad que se elaboren estrategias para disminuir estas enfermedades infecciosas.
Se sugiere que en los laboratorios de los Centros de atención a mujeres embarazadas, se estudie el diagnóstico de infección por Chlamydia y gonococo con la finalidad de prevenir futuras complicaciones, bien sea de la madre, como del recién nacido. Así mismo, la obtención de la muestra, del hisopado endocervical, para el diagnóstico de infección por Chlamydia trachomatis, debe hacerse siguiendo las recomendaciones metodológicas.
AGRADECIMIENTOS
El presente estudio pudo realizarse gracias a la coparticipación del Instituto Materno-Perinatal de Lima en la obtención y recolección de muestras.
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1 División de Bacteriología, Centro Nacional de Laboratorios en Salud Pública, Instituto Nacional de Salud.
2 Instituto Materno Perinatal de Lima.
Correspondencia:
José Portilla. Instituto Nacional de Salud.
Calle Cápac Yupanqui 1400, Lima 11, Perú. Apartado postal 471.
Telf.: (0511) 4719920 - Fax: (0511) 4710179.
Email: revmedex@ins.sld.pe
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