EL CÁNCER EN UNA POBLACION URBANA DE LA ALTURA
Jaime Ríos Dalenz, Sajith Casablanca P. Rolando S.,
Luis Medina P. y Agar de Velasco.
RESUMEN. Todos los casos de cáncer recolectados entre 1988 y 1992, de residentes de la ciudad de La Paz (3,600 msnm) y de El Alto (4, 100 m) se analizan en relación al sexo y al lugar anatómico afectado.
Los resultados expresados en tasas estandarizadas de incidencia ajustadas a la población y por 100,000 habitantes revelan a los cánceres cutáneo incluyendo al melanoma, prostático, gástrico, biliar, y colorectal como los cinco más frecuentes en el varón mientras que los cánceres cérvicouterino, mamario, biliar, cutáneo con el melanoma de piel y el ovario tienen las tasas más altas en la mujer.
Finalmente, una comparación con datos de registros de cáncer de otras poblaciones y una revisión de los factores de riesgo en los cánceres más importantes incluyendo el aumento de la radiación solar y ultravioleta en la altura en el caso del cáncer de piel, se comentan a la luz de la literatura existente.
Palabras claves: Cáncer, Incidencia, Epidemiología, Altura.
SUMMARY. All cases of cancer, recorded between 1988 and 1992 from residents of La Paz city (at 3,600 m above sea level) and the noighbor city of El Alto (4, 100 m) are analized with regard to sex and anatomical site of procedence.
Results expressed as standarized incidence rates ajusted to the population por 100.000 inhabitants, revealed that cancer of skin, including melanoma, prostate, stomach, extrahepatic biliary tract, and colon and rectum were the five most frequents in men while in women cancer of uterino cervix, breast, extrahepatic biliary tract, skin with melanoma and ovary had highest rates.
Finally, a comparison with data from other population based records as well as a review of the risk factors of the important maligant neoplasms, including increased solar and ultraviolet radiation at high?altitude for skin cancer are commented in the light of the available literature.
Key words: Cancer, Incidence, Epidemiology, Altitude.
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INTRODUCCIÓN
El rol de la altura, como factor ambiental en la aparición del cáncer no está bien definido en las poblaciones que viven por encima de los 3,000 metros sobre el nivel del mar.
Loewy y Wittkower, en 1937, y más tarde investigadores peruanos indicaron la rareza del cáncer, principalmente en algunas localizaciones anatómicas, en los habitantes de las zonas altas de los Andes (Loewy y Wittkowe, 1937; Ramos y col, 1967). Al respecto, Burton, revisando estadísticas mundiales, opina que existe una correlación negativa entre el cáncer y la altura en grupos etáreos por encima de los sesenta años, y que las tasas de neoplasias malignas son equivalentes a una tercera parte de las del nivel del mar, al parecer por una alteración del pH celular que, en el proceso de aclimatización, influiría en la síntesis de las proteínas y en el menor desarrollo del cáncer en sus diferentes formas (Burton, 1975).
Kruger y Arias Stella (1964), al estudiar casos de cáncer en una población peruana situada a 4,330 m. concluyeron que no influyen las condiciones geográficas ni la constitución genética y los hábitos nutricionales o sociales de los nativos de la altura en la incidencia de los tumores. En la ciudad de La Paz, que está a 3,600 m., el registro de cáncer en su población muestra una incidencia muy, alta del cáncer del cuello uterino y de la vesícula biliar en las mujeres en comparación con otras poblaciones de zonas bajas en el mundo; en cambio en los hombres no se destaca ninguna neoplasia maligna en particular (Ríos Dalenz y col, 1981).
En otro estudio todos los casos de cáncer, recolectados en cinco años en las ciudades de la Paz (3,600 m), Oruro (3,706 m) y Potosí (4,067 m) de los Andes de Bolivia, que tienen características geográficas, étnicas y socioeconómicas parecidas, mostraron incidencia alta y coincidente de los cánceres
cérvico-uterino, vésico?biliar y cutáneo en las mujeres y el cutáneo, gástrico y vésico?biliar en los varones (Ríos Dalenz y col, 1992).
El motivo del presente trabajo es analizar todos los casos de cáncer registrados entre 1988 y 1992, de residentes de la ciudad de La Paz (3,600 msmn) y de El Alto (4, 100 m) en relación al sexo y al lugar anatómico afectado.
MATERIAL Y METODOS
Se estudiaron todos los casos de cáncer registrados entre 1988 y 1992 en los residentes de la ciudad de La Paz, localizada a una altitud promedio de 3,600 metros sobre el nivel del mar, incluyendo aquellos casos registrados en El Alto, ciudad vecina a 4,100 metros. Los datos se registraron de todas las fuentes posibles de información como los hospitales, las clínicas, los institutos médicos especializados, los laboratorios de patología y hematología así como los consultorios de oncología y de otras especialidades afines con el cáncer; asimismo, los certificados de defunción de los principales centros médicos de la ciudad.
La recolección de casos se hizo con base en un diagnóstico histopatológico o por evidencia clínica suficiente, especialmente en neoplasias avanzadas, luego de un análisis por un grupo asesor del registro de Cáncer de La Paz. En ellos se tomaron en cuenta, para el presente estudio, la edad y el sexo de los pacientes así como la localización, anatómica y de las neoplasias de acuerdo a la Clasificación Internacional de
Enfermedades-0ncología (CIE-0). No se tomaron en cuenta las neoplasias llamadas cáncer intraepitelial o in situ en el presente estudio. Asimismo, se obtuvieron tasas estandarizadas en las localizaciones más frecuentes, o consideradas de interés especial, por 100.000 habitantes en base a la población mundial y cifras de población estimadas de las encuestas del Instituto Nacional de Estadísticas de acuerdo al Censo Nacional de Población y Vivienda realizado en 1976 (INE, 1977;1986).
RESULTADOS
Las tasas estandarizadas, entre 1988 y 1992, muestran que el cáncer en todos los sitios en la mujer constituye más del doble que en el varón, reflejando la alta incidencia de las neoplasias malignas genitales, particularmente del cáncer del cuello uterino. En los varones el cáncer de piel, tomando en cuenta al melanoma cutáneo, constituye la neoplasia más frecuente seguida del prostático, gástrico, biliar y colorectal. Entre los 5 cánceres, primeros en la lista por su frecuencia en la mujer están los cánceres
cérvico-uterino, mamario, biliar, cutáneo y ovárico. Estas tasas se muestran en el Tabla 1, por número de casos y en relación al sexo.
DISCUSIÓN
La prevalencia del cáncer en Bolivia en términos de morbilidad y mortalidad debe comprenderse no en el contexto de una enfermedad que es frecuente en la población en relación a otras enfermedades, si no como un problema potencial, tal vez con excepción del cáncer
cérvico-uterino, que será más común en el futuro si no se planifican actividades preventivas como el control del tabaquismo y posibles cambios en los hábitos dietéticos.
Por otra parte, las tasas muy altas del cáncer cervical uterino, que afectan a mujeres de pocos recursos económicos, muchas veces con varios hijos y en estadios avanzados de enfermedad, revelan un verdadero problema social que requiere de un mejor y más amplio programa, en cuanto a su cobertura y recursos, de control.
En cuanto al cáncer de piel no hay una clara explicación sobre su frecuencia alta tanto en varones como en mujeres; sin embargo, hay estudios que indican de que existe una mayor radiación solar en los casos de cáncer cutáneo (Jablon, 1975; Urbach, 1969). Enunet (1973) indica que la exposición a la radiación ultravioleta parece afectar al DNA contenido en las células epidérmicas e induciría al desarrollo de una neoplasia.
El cáncer de la vesícula biliar tiene una incidencia muy alta, especialmente en las mujeres, en relación con una frecuencia elevada de la colelitiasis que es la cirugía electiva que con más frecuencia se la realiza en nuestros centros médicos. En un estudio de autopsias en adultos se encontraron cálculos en la vesícula biliar en cerca de la mitad de las mujeres y una tercera parte de los varones (Ríos Dalenz y Carvallo, 1983). Por otra parte, éste cáncer es más frecuente en el grupo étnico indígena que en el mestizo que, a su vez, tiene mayor frecuencia que en el blanco, como se observa en otras poblaciones con amerindios (Ríos Dalenz y col, 1983; Creagan y Fraumeni, 1972; Devor y Buecheley, 1980; Weiss y col, 1984). Al parecer hay una constitución anormal de los componentes de la bilis, particularmente de sus ácidos biliares, en estos grupos nativos, que con la interacción con otros factores ambientales, incluyendo la presencia de los colelitos, influye en su carcinogénesis (Ríos Dalenz, 1982). Lamentablemente este cáncer se lo descubre en estadíos avanzados y su sobrevida es muy baja.
Tabla 2. Tasas
de incidencias de cáncer para sitios seleccionados en
comparación con otros registros*
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El cáncer de colon, asociado a la dicta rica en grasa de origen animal y pobre en fibra, es de una frecuencia más baja que en las poblaciones de otros países: no así el de recto que es ligeramente más frecuente y tal vez no sigue estrictamente los mismos factores etiopatogénicos (Ríos Dalenz y col, 1975).
El cáncer de pulmón no es de frecuencia elevada como en otras partes del mundo donde el tabaquismo es un hábito muy extendido en la población: sin embargo, la industria tabacalera transnacional con una ofensiva publicitaria ha comenzado a ganar cada vez más adeptos en las poblaciones urbanas del país pese a los esfuerzos de organizaciones destinadas al control del tabaquismo con medidas legislativas que no se cumplen y educación a la comunidad (Arce y col, 1968; Ríos Dalenz, 1988).
Una comparación de las tasas estandarizadas de incidencia de varios registros de cáncer de poblaciones de Europa, Norteamérica, Asia y Latinoamérica, tomando en cuenta algunos sitios seleccionados en relación a nuestra problemática oncológica, revela que las tasas para el cáncer en general son bajas en la Paz en relación con otras poblaciones, excepto las de Cali, ciudad latinoamericana con más similitud a la nuestra que las de otras indicadas (Muir y col, 1987).
Al respecto, existen publicaciones que plantean una incidencia menor del cáncer en general en poblaciones nativas de Norteamérica. Sin embargo, estas observaciones necesitan de mayor investigación para explicar la baja incidencia del cáncer, tanto en la población de la Paz como en la de Cali, conforme se indica en la Tabla 2, donde además se consignan los resultados entre 1978 y 1988 y la de 1992 motivo de esta comunicación (Ríos Dalenz y col, 1994).
Finalmente, en relación a nuestras observaciones, el cáncer en las poblaciones urbanas de la zona andina de Bolivia, situadas a más de 3,600 m. sobre el nivel del mar, no parece estar influenciado en sus diferentes localizaciones estudio en relación al papel de la radiación
ultra-violeta que está incrementada en la altitud. Al parecer existen factores tanto ambientales como genéticos, que tienen que ver con el desarrollo de muchas de las neoplasias malignas comentadas, independientemente de la altura en la cual vive la población.
AGRADECIMIENTO
El Estudio fue posible gracias a una ayuda de la Agencia Internacional de Investigación en cáncer de Lyon, a través de su Unidad de Epidemiología Descriptiva.
Bibliografía
Registro de Cáncer de La Paz,
Casilla Postal 490, La Paz- Bolivia.
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